Nuestra Hospedería

    
Consta de cuatro celdas, dotadas de baño completo, sencillas en cuanto a su mobiliario, pero confortables para descansar, para leer o para trabajar. Admitimos tanto a hombres como a mujeres. La única condición que pedimos es la de respetar la atmósfera de silencio del Monasterio, su orden y la tranquilidad del resto de huéspedes y monjes. Rogamos que no se fume. Quien, por su parte, desee recibir ejercicios espirituales, debe avisarlo con tiempo para poder pre
pararlo.

    Nuestros huéspedes tienen libertad para organizar el tiempo de su estancia. Disponen de una llave del Monasterio, con la que pueden entrar y salir. Sólo pedimos que se respete la hora de cierre del Monasterio (después de Completas), y las horas de la comida.

    Pueden asistir a todas las celebraciones litúrgicas, que tienen lugar en la Iglesia. Además, comen junto a los monjes en el Refectorio, lugar en el que se ruega silencio.

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