Acogida de peregrinos

    
El Hospital Mater Salutis no es un refugio, sino una hospedería monástica abierta a los peregrinos. Para evitar el constante trasiego de los albergues, pedimos una estancia mínima de dos noches.

    Procuramos crear un ambiente de sosiego y paz en el que no sólo se pueda descansar o conocer a otros peregrinos sino que, a través del contacto con la liturgia monástica y la oración personal, se pueda dar un impulso al ejercicio espiritual de la peregrinación.

    
Las instalaciones son sencillas pero acogedoras. Cada peregrino dispone de su cama, con ropa limpia; tiene a su alcance una pequeña biblioteca, y puede descansar en el claustrillo interno del Hospital.

    Tratamos de crear un ambiente fraterno. La comida se hace en común, ya en el propio Hospital, ya con la comunidad, en el Monasterio.


    El horario interno está en función de las diversas oraciones de la liturgia monástica, en la que todos pueden participar libremente. Quien así lo desea, puede solicitar una charla o dirección espiritual a un monje. Así mismo, con cierta regularidad, se realizan diversas actividades pastorales.

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